Ladrillo y LEED: Desempeño Medible
- acevgressaica
- 4 mar
- 1 Min. de lectura
Actualizado: 25 mar

LEED (Leadership in Energy and Environmental Design) evalúa desempeño energético, materiales, calidad del aire interior y reducción de impacto ambiental.
El ladrillo puede aportar en varias categorías:
Energía y atmósfera (EA)
Una de las principales fortalezas del ladrillo es su alta inercia térmica.
Conductividad térmica típica del ladrillo macizo: 0.6 – 1.0 W/m·K
Capacidad calorífica específica: ~840 J/kg·K
Densidad promedio: 1,600 – 1,900 kg/m³
Esto significa que el ladrillo:
Absorbe calor durante el día.
Lo libera lentamente en la noche.
Reduce picos térmicos.
Disminuye cargas de climatización.
En climas templados y cálidos, un muro de mampostería puede reducir la demanda de aire acondicionado entre 5% y 15%, dependiendo del diseño y aislamiento complementario.
La masa térmica es una estrategia pasiva clave en edificios con enfoque LEED.
Materiales y recursos (MR)
El ladrillo puede contribuir en:
Contenido regional (si la arcilla es extraída y procesada localmente).
Durabilidad extrema (vida útil superior a 75–100 años).
Bajo mantenimiento (no requiere pinturas periódicas).
Reutilización y reciclaje como agregado cerámico.
Un edificio de ladrillo correctamente mantenido puede duplicar la vida útil de sistemas livianos, reduciendo impactos de reemplazo.




Comentarios